Acércate a él utilizando tus manos, siéntete emocionalmente presente y observa las reacciones de tu pareja.
¿Buscas una forma placentera de reconectarte con tu pareja? Inténtalo con un casero, pero sensual masaje. “A menudo las parejas le dan prioridad al acto sexual, más que al preámbulo, lo que significa que están descuidando 80% de sus cuerpos”, comenta Gordon Inkeles, autor de The New Sensual Massage (El nuevo masaje sensual). “Este tipo de estimulación invita a los amantes a ser generosos el uno con el otro, y a explorar partes del cuerpo que no han sido descubiertas sexualmente”. Aquí te damos una pequeña pero efectiva guía paso a paso para dar (¡o recibir!) un masaje que te hará vibrar.
Paso 1
El lugar adecuado
Una cama suave puede ser ideal para hacer el amor, pero no para un masaje, pues debe ser firme, plano y estable, así no balancearás a tu pareja al moverte. Para mayor comodidad, haz que tu compañero se recueste sobre un colchón firme o sobre una pila
de sábanas y colócale almohadas debajo del cuello, rodillas y tobillos.
Paso 2
Usa un aceite
Además de suavizar y calentar tus manos, el masaje con aceite reduce la fricción y facilita tus movimientos, ayudando a reducir el cansancio y los músculos estresados de tu pareja. Los aceites perfumados pueden ser eróticos, pero aléjate de fragancias intensas como el pachuli, que empalaga. En lugar de eso, intenta con esencias ligeras como el jazmín, entibiando la botella en un tazón de agua caliente.
Paso 3
Crea un ambiente tranquilo
El cosquilleo del cabello suelto o un negligé pueden excitar a tu pareja (y a ti), pero eso también lo distraerá de lo esencial: permanecer inmóvil para el masaje. Recoge tu cabello y utiliza ropa fresca o deportiva para minimizar las distracciones. Evita escalofríos y tapa su cuerpo desnudo con una sábana (descubre sólo las zonas en las que estés aplicando el masaje). Si pones música, que sea suave y el volumen bajo.
Paso 4
Escoge un punto
¿Presionada por el tiempo? Enfócate en una parte de su cuerpo, es mejor que una sobada de pies a cabeza. Si su espalda está hecha un nudo, concéntrate en ella. Si él adora que
le masajees los pies, dales un trato de rey. O hazlo simple: pregúntale dónde quiere el masaje.
Paso 5
Prepara tus manos
Para dar un estupendo masaje, todo lo que necesitas son algunos movimientos básicos:
COMPRESIÓN. Es fácil y gratificante para diversas zonas del cuerpo,
sobre todo, donde hay mucha tensión, como la espalda. Sólo coloca una mano abierta en su hombro, presiona con la otra mano y gírala suavemente, recomienda Inkeles.
SOBAR. Es fabuloso para zonas largas (espalda y muslos) y las cortas (cuello y plantas de los pies). Mantén los dedos juntos, los pulgares paralelos y las palmas en contacto total con el área, y haz movimientos largos y delicados. Aplica más presión cuando el toque vaya hacia el corazón de tu pareja, menos presión en la dirección opuesta.
FROTAR. Para zonas carnosas como bíceps, glúteos y muslos. Levanta y presiona la región que trabajas con las palmas en contacto total con la piel de tu pareja.
FRICCIÓN. Se realiza sin aceite y directamente en los músculos. Fija la zona en la que darás masaje con una mano y utiliza la otra para presionar y frotar intensamente. Para zonas más pequeñas como hombros, plantas del pie y palmas, aplica fricción con las yemas de los dedos.
Puedes utilizar uno o todos los movimientos dependiendo de lo que necesite tu pareja o de cómo responde al masaje. Intenta esta rutina básica para comenzar (pero siéntete libre de añadir tus propios toques personales). Que tu pareja se recueste boca abajo. Aplica fricción a sus hombros. Coloca unas gotas de aceite en tus manos y soba su espalda. Luego frota sus glúteos y muslos, y soba su entre pierna. Termina con un poco de fricción en las plantas de sus pies.
Paso 6
Enfócate en los sentimientos
El masaje íntimo no es perfecto, así que no te preocupes de hacerlo “al pie de la letra”. Intenta acoplarte al momento. La calidad de tus toques es más importante que la técnica.

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