¡Chicas! Primero quiero agradecer todos los comentarios que me han dejado, créanme cuando les digo que los leo, por eso me he dado cuenta que algunos de los problemas que todas compartimos son los espantosos puntos negros que afean nuestro lindo rostro y es exceso de grasa que nos hace ‘brillar’ de la peor manera. Para estos dos problemillas les tengo soluciones fáciles, económicas y muy, muy eficaces, así que no desesperen.
Otra contrariedad a la que nos enfrentamos hombres y mujeres es a las estrías que marcan nuestro cuerpo. Pues bien, he de comenzar por ser honesta y decirles que son muy difíciles de quitar y que los tratamientos para esto pueden ser caros. Pero no te desanimes pues te paso unos tips que te ayudaran a atenuar el problema.
Estrías
Primero te explicó que las estrías es la ruptura de las capas internas de la piel. Al principio se ven como unas pequeñas líneas rosadas hasta llegar a un tono blanco que las hace muy visibles. Generalmente aparecen en el abdomen, pero igual las pompis, piernas, pecho y brazos no escapan a esta maldición. Las causas pueden ser desde cambios hormonales que experimentamos en la adolescencia, un súbito aumento de peso, por embarazo y hasta por herencia.
La realidad es que quitarlas al cien por ciento es súper difícil, y sólo un dermatólogo o cirujano plástico lo puede hacer con tratamientos como láser que calienta las capas profundas de la piel y aumenta la producción de colágeno lo que le da elasticidad a la piel. También está la microdermabración que es un tratamiento clínico que elimina las células de la capa exterior de la piel, haciéndola más tersa, flexible y suave. El Peeling es otra opción, este es un masaje con ciertos elementos minerales, hierbas, algas y vitaminas que producen una descamación de la piel y promueve su renovación; generalmente necesitaras varias sesiones de este tratamiento para ver una mejoría.
Un procedimiento casero, pero a largo plazo para disimularlas es aplicarte diariamente un masaje con aceites esenciales de lavanda y petitgrain, 10 gotas de cada uno mezclado en aceite de almendras, esto lo tienes que hacer después de tu baño mañanero y antes de dormir. Lo más importante es cuidar tu alimentación y evitar que aumentes de peso.
Puntos negros
Estos aparecen porque no hay una perfecta limpieza en la piel. El maquillaje, la contaminación y la grasa natural de la piel son el origen de estas imperfecciones en el rostro. No te preocupes es muy fácil eliminarlos. Lo único que tienes que hacer es poner a hervir manzanilla o romero en una olla de boca ancha, cuando haya vapor, acerca la cara a una distancia prudente. Con esto abrirás el poro y podrás eliminar esos odiosos puntos negros con una leve presión en la parte afectada, con cuidado de no enrojecer la piel. Para cerrar los poros pasa un algodón con agua fría, verás que quedarás como nueva.
Deja de ‘brillar’
Lo primero es poner atención en tu limpieza diaria. Es súper importante que cada noche te quites el maquillaje y que uses loción astringente si tu rostro es graso y refrescante si es normal o seco. Una vez a la semana exfólialo, que es quitar las células muertas de la piel. En el mercado existen muchos productos que te pueden servir o usa la receta de la abuela. Lávate la cara con jabón neutro y aplica directamente azúcar, eso te dejará la piel suave y tersa. Otro truco fácil es a una taza de yogurt natural agrégale dos cucharadas de miel de abeja, revuelve y aplícalo en el rostro, déjalo 15 minutos y enjuaga con agua tibia verás los resultados.

Tanto en los concursos de belleza en la preparatoria como en los tradicionales bailes de graduación, las espinillas deberían ser los únicos malos recuerdos. Sin embargo, en estos días las dedicadas madres de adolescentes mantienen una batalla campal con otras imperfecciones, además de las arrugas. De hecho, entre 15 y 35 por ciento de las mujeres mayors de 30 sufren de acné. Para los médicos, este incremento se relaciona con niveles de estrés y fluctuaciones hormonales, y hasta con las actuales dietas altas en carbohidratos.
Si la censura es detestable, la autocensura lo es más. Algo similar ocurre cuando nos autoexigimos más de lo que le exigimos al mundo. ¡Al diablo con las responsabilidades y las preocupaciones!, aunque sea momentáneamente. Piénsalo: un instante de placer personal es como una píldora de ánimo para seguir adelante. Así que…
El verano es perfecto para pasar una increíble noche de copas. Sin embargo, lo que menos pensamos cuando salimos de “parranda” es en los pies adoloridos, los ojos hinchados y la cabeza a reventar. Seguro has jurado más de una vez que no lo vuelves a hacer pero a las primeras de cambio tus promesas quedan en el olvido. Si el “Alzheimer” se apodera de ti, ten a la mano estos tips que te harán sentir mejor.


Pronto se acercan las vacaciones y, por supuesto, todas queremos hacer hasta lo imposible por vernos divinas esta temporada. ¡No te preocupes! Aún estás a tiempo para poner en práctica una sencilla rutina de belleza que te permita lucir una piel perfecta y luminosa sin necesidad de llevar maquillaje..jpg)
Toques finales
El día que abrí el periódico y me topé con que México es el segundo país en cirugías plásticas (sólo después de EU), pensé: “Zaz. He ahí otro primer lugar poco presumible del que no tardaremos en agenciarnos”. Pero cuando leí que ya es posible pagar la lipo, las bubs o hacerse de una nariz nueva (las tres cirugías más socorridas) en ‘cómodas’ mensualidades ¡sin intereses!, me sentí cual marciana en Venus. Que si los precios bajos, que si la recuperación rápida, que si procedimientos más seguros (claro, siempre que se realicen con un médico certificado)…¡Vaya si cambian las cosas!
Por más que sea presa cautiva de las facilidades económicas, yo me quedo con mis lonjitas, mis bubs discretas y mis arrugas, aunque tampoco puedo dármelas de purista. Pocos saben (sabían, gracias a la siguiente confesión) que mi nariz actual no es precisamente la de ‘fábrica’. Es cierto que llegué a la plancha por cuestiones de salud, pero la anestesia también sirvió para que el Sr. Bisturí limara un (muy poco) notable desperfecto en la punta de mi nariz. Entonces tenía 18 años y la estúpida pero común idea de que el físico es la moneda más valiosa de popularidad.