Es domingo. El reloj de mi cocina marca poco más de las 10 de la noche y no estoy ni cerca de irme a dormir. Mientras mi marido se rasura, yo estoy horneando un pan de plátano, escuchando el disco de Ximena Sariñana, chateando con una amiga, pensando en lo que me depara la semana laboral y escribiendo mi primer post para esta comunidad femenina (¡bendita capacidad multitarea, caray!).
En mi cabeza revolotean ‘n’ temas para soltarme a escribir sin parar, pero contendré mis instintos blogo-chorísticos y tendré a bien sólo poner en la mesa la razón que me motiva a alimentar cada miércoles este espacio. Sonaría fa-bu-lo-so salirles con el rollo de que estar al frente de una revista femenina me hace toda una experta en los asuntos que nos carcomen la mente, el corazón, la vida… pero ni yo me creería semejante falsedad. La verdad, soy como cualquiera: llena de dudas, sueños, preocupaciones, ideas, bla, bla; eso sí, con muchas ganas de ser yo misma aquí y en China. Así que lejos de aleccionarlas con fórmulas infalibles (y valga aclararlo, inexistentes) para ser una ‘supermujer’ en la oficina, la casa, la cama, el ámbito social o dondequiera que se desee desempeñar tal papel (si es que se desea), me interesa hablar de lo que realmente enfrentamos en el día a día. Nada de estereotipos y clichés. Nada de guías mágicas (de tener alguna ya sería inmensamente rica) o pretensiones absurdas. Nada de azotes innecesarios. No, no, qué pérdida de tiempo. Ser mujer es lo suficientemente complicado como para usar máscaras tan poco aguantadoras.
Si algo me entusiasma de ser una ‘chica Marie Claire’ es el poder compartir los puntos de vista y las experiencias de las que como Editora de una revista así soy testigo, aquellas que cantidad de veces resultan útiles para sobrellevar equis cuestión o, simplemente, para infundir ánimos y no sentirse sola en la cruzada. ¿Quién dijo yo?
P.D. Ahora que lo pienso, esta columna podría interpretarse como un manifiesto-no manifiesto del espíritu que alimenta las páginas de Marie Claire, pero como no soy partidaria de los manifiestos, dejémoslo en una forma de ser.


11:35
creo yo que tan solo no debes pensar como mujer, tambien tienes que pensar como hombre aaa pero no como macho ehh ahy muchas cosas que nosotras rekerimos pero ellos tambien nadies es perfecto y creo que eso es lo que tu quieres ser k mujer pero para mas machista ayyyy
15:27
felicidades,una revista innovadora y fresca. gracias
14:32
Aja no le hagan caso a la loca de Gaby jajatodos sus artículos son buenos.Estaba pensando, hay gente que no tiene computadora ni internet así que podrían hacer una revista pra que la demás gente pueda ver sus artículos jejeje quetal.Bueno ya me voy
bye
kisses
11:46
MALISIMO…Y LA BARBERA ESA QUE ONDA?…DEFINITIVAMENTE ESTE ARTICULO NO ME GUSTO NADA, DEBERIAN SACARLO DA PENA AJENA…
11:11
HOLA MONICA!
TE FELICITO POR ESTE NUEVO PROYECTO, ESTOY SEGURA QUE LO HARAS EXCELENTE, PUES SI DE ALGUIEN HE APRENDIDO A ESCRIBIR Y SER PACIENTE Y CONCILIADORA ES DE TI.
PD. GRACIAS POR DARME LA OPORTUNIDAD DE EXPRESARME Y TRABAJAR EN CELEBRITY.
ENHORABUENA
BETY G.
12:23
Es un texto espantósamente machista, por favor!!!
No quiero ni imaginar lo que estaba haciendo su marido!!! puesto que si la veía tan atareada: ¿por que no la ayudaba?, a ver, si es tan feliz podiendolo hacer todo es porque ha delegado responsabilidades del matrimonio sólo en usted, no puedo creer que se sienta orgullosa de diferenciarse del sexo opuesto, la única manera de acabar con el machismo sobre el que tanto luchamos es: considerarnos como iguales. No hay más. Si una mujer intenta superarse para diferenciarse de lo que pueden alcanzar otras mujeres u otros hombres es solamente para poder pisotearlos o sentinse superior en su inferioridad. No creo que sea la mejor manera de reivindicarnos como mujeres trabajadoras.
Pero bueno, cada uno tiene libertad de expresión!!!
De todas formas enhorabuena por sacar un tema tan polémico, a mi no me gustaría nada ser una mujer \\
15:01
¿qué hay que hacer para ser una chica marieclaire?
16:53
El egocentrismo de tus comentarios y la pobreza de tus ideas me sorprenden. Nada nuevo en tu discurso. Una lástima.
16:49
Sí, es un manifiesto que es un antimanifiesto que se vende como un no manifiesto que no pretende ser un manifiesto pero termina siendo un manifiesto.
Verdaderamente, un monumento a la estulticia humana. Te felicito.
16:43
pues el texto es algo pobre
pero no me desanimo estoi segura q para la proxima escribiras algo mejor
grax