En cuestiones de salud, la prevención es una de las principales herramientas que se tienen. De manera que, invito a todas las mujeres que lean este post a que estén muy pendientes de sus senos.
El cáncer de mama es, como muchas otras enfermedades, multifactorial. Sus causas van desde la genética (la presencia de los genes BRCA 1 y BRCA 2), presentar sobrepeso, la edad, el consumo de alcohol y tomar píldoras anticonceptivas, entre otras.
Una vez más, la campaña Vamos por Más Kilos nos convoca a bajar de peso.
El año pasado se quería que los mexicanos bajáramos un millón de kilos, pero se logró que la población disminuyera 2 millones 251 mil 296 kilos y 807 gramos.
Nuevamente, todos estamos invitados a participar y, sí, yo también me inscribiré, porque en lo que va del año he subido de peso y es hora de ponerme en forma.
El verano está cediendo. La (tan solicitada) temporada de lluvias llegó y las temperaturas comienzan a descender. Los contagios de virus de la influenza estacional y, sobre todo, de la cepa A(H1N1) se están multiplicando puesto que el aire frío inutiliza parte de nuestro sistema inmunológico.
Hace algunos meses discutimos sobre la existencia del virus A(H1N1). Y aunque es un fenómeno mundial que ha movilizado a prácticamente todas las naciones, muchos siguen pensando que es un invento del gobierno mexicano y que no pasa nada.
Mi recomendación: Por si la influenza, es mejor seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias.
La mejor película que he visto para entender fácilmente el funcionamiento del sistema inmunológico es la dirigida por los hermanos Bobby y Peter Farrelly en el 2001: Osmosis Jones (distribuida por Warner Bros.). Pienso que todos los educadores que enseñan cuestiones sobre la salud deberían proyectarla a sus alumnos.
La cinta combina a actores reales con animación y los protagonistas son: Bill Murray (Frank), Elena Franklin (Shane), Chris Rock (voz de Osmosis Jones), Laurence Fishburne (voz de Thrax) y David Hyde Pierce (voz de Drix).
La idea es genial, a través de una persecución “policiaca” se nos muestra, aunque a muy grandes rasgos, la forma en que nuestro cuerpo nos defiende de las enfermedades.
En las últimas semanas las autoridades de salud mexicanas han difundido datos sobre la situación de la obesidad y el sobrepeso en el país. Y bueno, se estima que la epidemia afecta a dos tercios de la población y son las mujeres las más afectadas (claro que los hombres no se quedan muy atrás).
Estas estadísticas fueron aplastantes durante mi último traslado en metro de la Ciudad de México.
Al fin probé la carne de Kobe. Hace algunos días tuve la oportunidad de ir a un restaurante que la incluía en su menú. Al ver el platillo no dudé en elegirlo, hace leí maravillas de este cárnico proveniente del ganado wagyu (vaca japonesa).
La crisis parece haber tocado fondo y la economía mundial comienza a mostrar algunos signos de recuperación. Y aunque todavía existe un peligro latente, la epidemia de influenza A(H1N1) está, dentro de lo que cabe, bajo control. Los temblores no causaron daños de consideración. Aunque todavía llega a muchos de nuestros hogares, el agua escasea. En algunos Estados de la República aparecieron grandes grietas que ponen en riesgo la vida de varias personas; sin embargo, no hay decesos. La negligencia de algunas autoridades se muestra con cada nueva tragedia, pero es la sociedad civil quien siempre da la cara. Todos, eventos desafortunados que desgraciadamente afectan nuestra salud al causarnos un excesivo estrés.
Es hora de disfrutar un momento sin tensiones ni preocupaciones.
Históricamente los políticos de nuestro país han usado todo tipo de artimañas para obtener ventajas políticas ante sus adversarios o la población, sobre todo en los años electorales (como éste), y eso ha desarrollado en el ADN de los mexicanos un gen con alto contenido de “sospechosismo”.
Puede ser esa la razón de que un buen número de mexicanos piensen que la epidemia de influenza, que en un principio conocimos como porcina, pero que ahora es denominada A (H1N1), es una mentira para distraernos de alguna cuestión importante para el país.
La combinación de la sospecha, un año electoral y una epidemia causada por un enemigo que no vemos, disparó la imaginación de algunas personas que en poco tiempo crearon diferentes rumores y teorías del complot (que ya se difunden por Internet).
Obviamente el problema no es inmune a una cierta carga política, y por ello hago esta pregunta:
¿Es posible que la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de Naciones Unidas(ONU), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), las autoridades mexicanas, las canadienses, las estadounidenses, españolas, francesas, alemanas, egipcias, británicas, japonesas, argentinas y cubanas, entre otras, se pongan de acuerdo para distraer a los mexicanos para que un grupito de políticos obtengan algún beneficio?
Hace algunos días encontré un cortometraje en Internet que me hizo pasar un rato muy agradable. Su nombre es: Validation (escrito y dirigido por Kurt Kuenne), y está protagonizado por T.J. Thyne, quien forma parte del elenco de la serie Bones en el papel del doctor Jack Hodgins.
A lo largo de mi carrera he tenido la fortuna de investigar y conocer datos sobre varios temas, entre ellos los de salud y belleza. Curiosamente, las dos preguntas constantes que amigos y familiares me formulan al respecto son:
¿Qué productos me ayudan a lucir más joven y bella?