El amor al deporte de distintas formas…
Sin duda alguna, hay deportes a nivel profesional que te dan dinero para vivir dos vidas más. En realidad cada año se paga más dinero por traspasos, contrataciones y movimientos alrededor de estas actividades.
Mucha gente no justifica las grandes cantidades de dinero que reciben estrellas del deporte de alto nivel, aún consagrados en lo más alto de su carrera.
Pero lo insólito de esto viene sobre todo en deportes donde los jugadores reclutados de las escuelas colegiales que apenas empiezan su carrera como profesionales, reciban contratos de millones de dólares sin siquiera haber pisado los campos de entrenamiento.
Uno de los casos más sonados en los últimos años, es el de Lebrond James, jugador de los Cavaliers de Cleveland en la NBA, además de no cursar la Universidad, una marca de ropa deportiva le ofreció un contrato por algunos años y alrededor de 100 millones de dólares, sin siquiera haber sido seleccionado por algún equipo profesional, hoy en día Lebrond James es uno de los mejores jugadores del básquetbol; sin embargo este es uno de muy pocos casos, cuantos jugadores no son seleccionados como grandes promesas el deporte, firman contratos millonarios y simplemente desaparecen en el anonimato.
Un ejemplo claro, es el nuevo quarterback de los Halcones de Atlanta reclutado en el pasado draft, Matt Ryan, acaba de recibir un contrato por 72 millones de dólares por 6 años y 34.5 millones de dinero garantizado.
Los jugadores que llevan años dentro del mismo deporte y son considerados los mejores en su posición, han empezado a hablar de lo mal que está esto, Kevin Mawae presidente de la asociación de jugadores de la NFL, se declaró no ser fanático de los grandes contratos para novatos “Como un tipo que ha estado en esta liga por 14 años, y estando alrededor de otros tipos veteranos, que un chico reciba ese tipo de dinero sin nunca haber pisado un campo de la NFL, es descorazonador pensar en ello”.
Está de sobra decir, que el ser jugador seleccionado de primera ronda, no es garantía de éxito y menos en un deporte con tanta disciplina y constancia como el fútbol americano.
Pero ningún deporte está libre de la gran inflación de precios por firmar jugadores, se habla de que el Real Madrid podría pagar hasta 100 millones de euros para que Cristiano Ronaldo forme parte de sus filas.
Obviamente todas estas inversiones están respaldadas por un plan de mercadotecnia que tiene que llegar a su meta, y si no, pregúntenle a Jerry Porter receptor abierto de la NFL, cuando jugaba con los Raiders, este jugador quiso cambiar de número de playera, no hubo ningún problema hasta que la marca que patrocinaba al equipo, le iba a cobrar una módica cantidad en miles de dólares, ya que su jersey aún no cubría la cuota económica destinada en el mercado de ventas y hasta no cubrir esta cantidad de una u otra forma, el recepto no podría cambiar de número para jugar, increíble pero cierto.
Es cierto que la inflación de la economía en el deporte ha ido creciendo, no se sabe realmente si la cantidad de dinero que se mueve en los intereses del mismo esté justificada, lo único cierto de todo esto, es que independientemente de nuestros intereses personales, todos coincidimos en una sola cosa más allá de quién gane más que otros, y es simplemente, el amor al deporte.
A fin de cuentas, el amor al deporte se puede expresar de diferentes maneras.
