La bandera más bonita, ¡negociazo!
Junio 20, 2008
Cuando este país salía de una crisis para entrar en otra, por allá de los años setentas y ochentas, recuerdo que había algo que, como mexicanos, nos emocionaba: teníamos el segundo himno nacional más bonito del mundo, después de La Marsellesa.
La inflación subía, la economía bajaba, la selección de fútbol siempre igual de mala y no había mucho de donde colgar el alicaído nacionalismo. Por eso, un segundo lugar como ese nos venía muy bien a todos. Especialmente al gobierno.
Recuerdo perfectamente que en los ochentas, cuando estudié primaria y secundaria, los maestros se encargaban de recordarnos a los chamacos que deberíamos sentirnos orgullosos de tener el segundo himno más bonito del mundo. Y siempre nos preguntábamos si en el siguiente concurso seríamos capaces de que “Más si osare un extraño enemigo…” derrotara a: “Allons enfants de la Patrie…”. Y así crecimos, con la certeza de que México, en materia de himnos nacionales, estábamos entre los mejores del planeta.
¿Alguien supo cómo fue ese concurso mundial para determinar cuáles eran los mejores cánticos nacionales? ¿Quiénes los jueces, cómo el proceso? Más bien, entendí con el paso de los años que ante la crisis y la falta de otros éxitos nacionales, alguien dijo que el himno nacional era el segundo mejor del mundo y, entonces, lo repitieron los gobernantes porque ayudaba tener algún triunfo.
Hoy, “el mundo” está definiendo cual es la bandera más bonita. Y con la novedad de que ¡la mexicana va ganando! Este concurso hoy no lo usa el gobierno para aumentar el nacionalismo, pero si se utiliza para fines comerciales. Pase usted a Internet, vote por la bandera más bonita del mundo, vea los anuncios en el sitio Web y haga del sitio que convoca a la votación un éxito comercial. Claro que se vale. Ya funcionó muy bien hace unos meses con las supuestas “Nuevas 7 maravillas del mundo”. Quedó Chichén Itzá. ¡Waw, que bien! ¿Alguien no sabía, antes de eso, que es una maravilla? ¿Alguien sabe cuánto ganaron los promotores de la votación?
Como mexicanos debemos tener la certeza de que con o sin concursos, para nosotros, ¡no hay duda que tenemos la bandera y el himno más bonitos del mundo!






