Cuando George Bernard Shaw, gloria literaria del Reino Unido y maestro de la ironía, sentenció que Inglaterra y Estados Unidos son dos naciones divididas por un idioma común no buscaba ejercer la lógica sino señalar el horrible uso que, a su juicio, se hace de la lengua inglesa en tierras americanas. El epigrama no hubo de granjearle demasiadas amistades entre los gringos pero quedó inscrito en la memoria universal: Shaw había jugado con las palabras para revelar lo que, para él y para muchos, constituía una verdad. Tal, sin embargo, no es el caso de esos compañeros míos de trabajo que, por lo que indica Julio del Río, publicaron no sólo una tragedia sino una barbaridad al escribir que un puente que “divide” Verazcruz y Tabasco se desplomó.
Supongo que habrá que disculpar a los perpetradores de tal absurdo -las prisas en las salas de redacción conducen a veces a semejantes dislates- pero lo cierto es que Julio tiene razón al señalar el error. Un puente, define el diccionario, es una “construcción de piedra, ladrillo, madera, hierro, hormigón, etc., que se construye y forma sobre los ríos, fosos y otros sitios para poder pasarlos”; dicho de otro modo, une dos puntos separados y franquea el tránsito entre ellos. Y, en efecto, lo que une no puede dividir, que es verbo sinónimo de partir, separar en partes o desunir.
No, sin embargo, que sea éste error uno aislado. Ahí está el caso de la palabra lívido, que solemos emplear para referirnos a alguien que ha empalidecido cuando el diccionario bien apunta que significa, en su acepción original, amoratado. O álgido, que, por emplearse metafóricamente como sinónimo de crítico o de culminante (”el momento álgido”) suponemos sinónimo de acalorado cuando, en realidad, quiere decir muy frío. O tópico, que no es equivalente de tema sino que significa cliché o lugar común o, en tanto adjetivo, algo -una pomada, por ejemplo- que se aplica de manera externa y local (”un medicamento tópico”).
¿Se les ocurren otras palabras que usemos mal? Creo que sería de la mayor utilidad conocerlas para, así, evitarlo.