
… al menos ésa es mi intención: erradicar toda duda posible con respecto a los temas aquí traídos a colación por ustedes. Así, procedo a responder algunas de sus preguntas recientes:
Rosa Isela Cárdenas quiere saber qué tocó el muy talentoso Fernando Carmona en el montaje de mi Cena de Reyes. El mambo (pues eso es) es un arreglo de “Té para dos” de Vincent Youmans inspirado en el que hiciera Pérez Prado, disponible en la compilación El rey del suby (Bela Records, 2009); en cuanto a las otras piezas, son el “Vals poético” de Felipe Villanueva, “Malgrè tout” de Manuel M. Ponce, “Club verde” de Rodolfo Campodónico, la “Sonatina” de Maurice Ravel y las “Danzas nocturnas” de Luis Jordá. Por desgracia, Fernando no las ha grabado todavía pero puedes conseguirlas en las siguientes versiones: las “Danzas nocturnas” y la “Sonatina” en Bleu (Quindecim, 1997), de Alberto Cruzprieto; el “Vals poético” en Deco (Quindecim, 2004), también de Cruzprieto; “Malgrè tout” en Ponce: Piano Music, de David Witten (Naxos, 1995); y “Club verde” en Valses mexicanos, 1900 (Dorian, 1997), del Cuarteto Latinoamericano.
Otra duda musical: Frida Caballero pregunta por el disco basado en el Gargantúa de Rabelais que recomendé hace unos días y yo le respondo que la música es de Mario Lavista, que la interpreta la Orchestre de Picardie dirigida por Edmon Colomer y que está coeditado por Tempus y El Colegio Nacional.
Duda poética es la que me plantea la Sra. Juana Flores: el poema al que alude es de la inglesa Christina Rosetti, no tiene título (se le conoce por su primer verso: “Fui yo quien de los dos amó primero…”) y, como no está editado en español, le ofrezco aquí la traducción que de él hizo la poeta bilingüe Tanya Huntington:
Fui yo quien de los dos amó primero,
después tu amor se alzó y tan desmedido
fue su canto que ahogó el dulce sonido
del mío. ¿Quién dio más? Fue duradero
mi amor, desbordó el tuyo su venero
un instante. Te amé y te he comprendido,
me amaste tú por lo que soy y he sido.
peso y medida para el verdadero
amor no cuentan. “Tuyo” y “mío” son
palabras que no entiende. Separados
el amor alza el vuelo. Dos es uno
y uno es dos en amor, ambos fiados
en la fuerza y sentido de esa unión.
Nosotros somos del amor ese Uno.
Termino con una duda vestimentaria, de enrique. ¡Qué envidia que vayas a ver a las Rockettes, ésas coristas celebradas por sus largas piernas y su belleza casi idéntica, y que lo hagas en el Radio City Music Hall, uno de los edificios art déco más hermosos del mundo! Por desgracia, la gente ya no se acicala demasiado para ir al teatro pero, en deferencia a la elegancia de las bailarinas y por consideración a tu amiga, te sugiero que cuando menos lleves saco y pantalón de vestir. Y, con los fríos que ahora calan en Nueva York, creo que un abrigo tampoco te vendría mal.