EL PRECIO DEL BISTURÍ
Octubre 19, 2009
La llamada eterna juventud no es más que una fantasía, un sueño que durante siglos se ha convertido en un tema controversial e imaginativo.
En el medio artístico, han existido un sinnúmero de casos de famosos que pretenden lucir siempre bellos, jóvenes y fuertes, a pesar de que los años han pasado y la vida comienza a cobrarles la factura estética.
El caso más reciente es el de Alejandra Guzmán. La cantante se sometió a una cirugía que por poco acaba con su vida, afortunadamente, “la reina del rock”, como es conocida, está a punto de abandonar el hospital donde ha permancido alrededor de dos semanas.
Éstas historias siempre inician de la misma forma según me comentó un médico que ha atendido a muchas de las luminarias que hoy en día vemos en televisión o cine; primero se aplican un tratamiento por alguna imperfección, posteriormente llega una corrección en la naríz, el aumento de senos y luego se quitan los compartimientos de grasa ubicados en las mejillas, viene entonces una liposucción o lipoescultura. Poco a poco esta vanidad se convierte en una adicción, tal y como lo vive un alcohólico o drogadicto.
En un abrir y cerrar de ojos inician las cirugías más drásticas; el aumento de glúteos, pantorrillas, la fractura de mandíbula para hacerla más pequeña, incluso hacerse la barba partida. De esta forma se enfrentan a una necesidad por verse y sentirse jóvenes, no importándoles si el rostro o cuerpo se va deformando.
Así como una persona bulímica o anoréxica, ésta también entra en un mundo en el que nunca se encontrará satisfecha consigo misma.
Casos existen miles. Éstos son algunos que se vienen a mi mente:
Michael Jackson, con más de 50 cirugías a lo largo de su vida, fue declarado un adicto a las operaciones.
Elizabeth Taylor ahí la lleva, apenas se ha hecho 40, y así podríamos seguirnos una tarde entera recordando nombres de famosos como: Lucía Méndez, Verónica Castro, Irma Serrano, Sophia Loren, Alfredo Palacios, Ninel Conde, Jaime Moreno, Sabrina, entre muchas miles de luminarias más.
Les mando un fuerte abrazo, que tengan una excelente semana.






