La corrupción y la impunidad son dos cánceres que carcomen el sistema de procuración y administración de la justicia en México, afectando sensiblemente el progreso económico y la sana convivencia social..
Se estima que de cada 100 delitos denunciados, por lo menos el 95 no son castigados.
Esto quiere decir que los responsables siguen en las calles y muy probablemente haciendo lo único que saben hacer: DELINQUIR, porque es sabido que delito que no se castiga, se repite.
Las razones por las que la impunidad campea en México son muchas y muy variadas. Van desde la negligencia, hasta la corrupción, pasando desde luego por la incompetencia y la ineficacia de quienes son responsables de investigar y sancionar las conductas delictivas.
Baste un ejemplo.
Hace un par de meses conocí a una afligida mujer que vino a Televisa a relatarme su caso.
Me contó que hacía casi dos años viajó a Cuba para consultar a un santero. Su negocio iba mal..
En la isla conoció a un tal Manuel Jorge Villalón con quien trabó amistad y posteriormente una efímera relación sentimental.
A los pocos meses de conocerlo y a insistencia del hombre, la mujer lo invitó a México.
Manuel Jorge Villalón ingresó a territorio nacional, vía aérea, el 15 de mayo de 2008.
Se le permitió una estancia de 180 días; seis meses.
Huelga decir que Manuel Jorge Villalón se quedó maravillado con lo que vio y vivió en México, gracias a la generosidad de su benefactora.
Para no hacerte el cuento largo, resulta que luego de varias discusiones, el día uno de noviembre de 2008, Manuel Jorge Villalón ingresó al domicilio de su benefactora. Cogió un cuchillo de cocina le metió 17 puñaladas a la mujer, quien de milagro está viva.
Creyéndola muerta el ciudadano cubano arremetió contra una mujer que asistía a su benefactora, a quien le arrebató la vida. Acto seguido el presunto asesino la emprendió contra los hijos de su benefactora, entonces de 13 y 10 años de edad.
Sólo sobrevivió el más pequeño.
Consumado el acto Manuel Jorge Villalón huyó del lugar de los hechos a bordo de un vehículo, propiedad de su benefactora.
Hasta la fecha -ya pasaron más de OCHO meses de estos hechos- la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal no ha logrado detenerlo.
La Policía Judicial sigue sin dar pie con bola, mientras las víctimas de Manuel Jorge Villalón siguen esperando que
“San Pedro” baje el dedo para que se les haga justicia.
Justicia….. Un derecho ciudadano… No es una dádiva de la autoridad.
¿Hasta cuándo?.
Esta es la fotografía del presunto asesino.

Es peligroso. Si lo reconoces avísale a la policía de tu localidad o a la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal al número 52 00 90 00 o escribe al correo electrónico por.pablito@gmail.com
Por tu colaboración, ¡muchas gracias!.