Millones de personas somos víctimas de nosotros mismos, de una realidad que padecemos cada día que salimos a la calle para llegar a nuestros centros de trabajo o de estudio o algún compromiso de otro tipo.
Para empezar muchos pensamos en salir más temprano para no vernos atrapados en el tránsito vehicular y poder llegar a tiempo a nuestras citas.
El problema es el siguiente: hace algunas décadas sólo había cuatro horas pico y hoy tenemos 15 horas pico de tránsito muy intenso de acuerdo con especialistas en aspectos urbanos.
Algunos datos para reflexionar, preocuparnos y ocuparnos:
20 por ciento de los habitantes de la ciudad de México nos movemos en autos particulares que representan el 80 por ciento del parque vehicular de lo que es la concentración humana más grande del país.
Esto quiere decir que el restante 80 por ciento nos trasladamos en vehículos colectivos que a la inversa son el 20 por ciento de los automotores de la ciudad.
Un auto particular sirve para mover, en la inmensa mayoría de los casos, a una persona, mientras el transporte colectivo traslada a más de 30.
Una persona que se usa un auto particular ocupa 4 metros cuadrados del espacio urbano y la que lo hace en el transporte público sólo 40 centímetros.
Los 900 kilómetros de las vialidades primarias de la ciudad de México ya son insuficientes para la circulación de más de cuatro millones de automotores.
La velocidad promedio descendió en los últimos años de 70 kilómetros por hora a 20 kilómetros por hora en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México.
Los problemas se agudizan al grado del caos cuando se registran fuertes aguaceros, marchas y bloqueos.
Cada día se pierden 23 millones de horas-hombre (las pérdidas económicas son millonarias) porque ocupamos dos, tres y algunos hasta cuatro horas de nuestras vidas, al día, para movernos de nuestras casas a nuestros trabajos, escuelas, compromisos y de regreso a nuestras casas.
Lo grave de todo es que muchos nos hemos adaptado a vivir así. Los autos, dicen los distribuidores, son más cómodos y cuentan con mejor equipamiento para hacer más soportable las horas que vivimos dentro del vehículo.
Muchos además tratamos de aprovechar las horas dentro del auto leyendo el periódico, realizando llamadas telefónicas, para tomar el desayuno y muchas mujeres para maquillarse.
Y digo que esta realidad es grave, porque los especialista advierte que de seguir con esta tendencia de crecimiento en el año 2030 la ciudad de México será una megalópolis de 35 millones de habitantes y más de ocho millones de vehículos y algunas vialidades de vital importancia como Periférico, Tlalpan e Insurgentes tendrán graves problemas de circulación al grado de que los autos podrían permanecer detenidos de 10 a 30 minutos por la saturación vial.
Los especialistas aseguran que es momento de reflexionar y dimensionar el problema que estamos padeciendo todos los días, que además tiene sus consecuencias en la salud por la contaminación y el estrés que genera, para tomar decisiones importante sobre todo porque debemos tomar en cuenta que en países del primer mundo el problema del tránsito vehicular es considerado un problema de seguridad nacional.