
Aún recuerdo con nitidez aquella llamada que recibí el 8 de abril de 2002 a las 9:30 de la mañana, era Mara Patricia Castañeda, quien con voz angustiada e incrédula me dijo: “Richi, está muy fuerte el rumor, que ‘La Doña’ falleció”.
Acababa de ver el noticiero de “Primero noticias”, Jorge Berry y Lourdes Ramos, quienes la habían felicitado al aire. Ese día, María Félix cumplía 88 años de edad, parecía imposible que muriera el mismo día que había nacido.
Tomé el teléfono y marqué a la casa de la actriz. Desde tiempo atrás yo había logrado mantener una relación periodística con María Félix. La había buscado para una entrevista especial de un reportaje que hacía en aquella época sobre telenovelas históricas, ella había aceptado realizarla después de meses de perseguirla.
Al final María me había dado hasta el teléfono de su recámara. Marqué a su casa y supe que algo estaba mal. Me contestó Luis, el asistente personal de la actriz, quien siempre había sido muy amable. Esta vez sonaba diferente, fue cortante y evitó cuestionamientos. Colgó casi de inmediato.
Me trasladé a la casa de María en Hegel 610 en Polanco. Fui el primer reportero en llegar al domicilio de la actriz. Entrevisté al médico, quien salía de la casa para confirmarme la noticia: ‘La Doña’ María Félix había muerto de un infarto.
En pocos minutos la calle de Hegel se convirtió en la sucursal de una enorme redacción internacional. Distintas agencias de noticias informaban a detalle desde el lugar. Los comunicadores más destacados llegaban con cámaras a tratar de hacer una entrevista.
El ruido del helicóptero ensordecía por minutos el ambiente. Recuerdo con perfección la amabilidad de Don Ernesto Alonso, quien salía hasta la reja que protegía la puerta principal de la casona para hablar con los representantes de los medios de comunicación. Don Ernesto nos decía: “¡Váyanse a comer, no se queden aquí!… ¿No van a comer?”. ¿Quién se iba a mover de ahí si era la nota a nivel internacional?… ¡Ahí empezó una de la coberturas periodísticas más importantes y gratificantes que he hecho!
Recuerdo con gratitud y respeto a mis compañeros camarógrafos Elías Valencia y Joaquín González, con quienes trabajé en aquella ocasión, que no sólo buscaban los mejores ángulos para las tomas, sino que también me protegieron de los empujones o jalones que se daban al tratar de obtener alguna declaración, o bien cuando se abrieron las puertas para llevar el cuerpo de la intérprete de “Enamorada” a Bellas Artes.
Fui testigo de cómo el pueblo de México se volcó a las calles para darle el último adiós a la actriz del cine de la Época de Oro. Desde los balcones y azoteas la gente se asomaba y aventaba flores a la carroza fúnebre. Al llegar al Palacio de Bellas Artes la orquesta daba los primeros acordes del tema que le regaló Agustín Lara: “María Bonita”.
Los hombres y mujeres más influyentes de nuestro país asistieron a su funeral y montaron guardia. Actrices de otra generación, pero con aspiraciones a tener una carrera internacional como la de María, asistieron a su funeral. Salma Hayek y Thalía dieron el pésame a la familia. Al día siguiente recuerdo las primeras páginas de los periódicos del país que traían la crónica de este funeral en primera plana.
Asimismo, como era casi imposible para nosotros, como reporteros, poder llegar hasta la tumba de María Félix, la gente había inundado el Panteón Francés, y nos llevaron casi en peso hasta la tumba, el mariachi entonaba “María Bonita”, veía compañeros camarógrafos colgados de los árboles.
El pueblo a una sola voz coreaba temas de “El flaco de oro”, dándole el último adiós a la actriz que por años representó a México en la industria fílmica a nivel internacional.
Ayer veía en Twitter que María Félix fue “Trending Topic” a diez años de su ausencia. Ahora mi pregunta es ¿Quién de las actrices actuales tiene el nivel que logró María Félix como celebridad? ¿Quién tiene ese dominio del escenario y agilidad mental para desenvolverse en distintos ámbitos? ¿Quién?
María Félix decía que “La vida de una actriz era un sueño, un bello sueño”… Y estoy de acuerdo.
Hoy he querido hacer otro ejercicio periodístico al recordar los hechos, dicen que recordar es otra manera de vivir. ¡Para ustedes con cariño!
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