El Hogar de Héctor Suárez y Pepita Gomís
LA INFANCIA
Recuerdo que en mi infancia, me divertí y reí a carcajadas con personajes como: “¡El no hay, no hay!”, “¡El nomás, nomás!”, todos realizados e hilvanados con extraordinaria maestría por uno de los actores más destacados de México, Don Héctor Suárez, la emisión se titulaba “¿Qué nos pasa?”. Sin embargo, todo lo que estos personajes decían y hacían de manera cómica, era una fuerte crítica social a conductas de ciertos ciudadanos y gobernantes de aquel México, de los años ochenta. Situaciones que nos hacían reír, pero también nos llevaban a la reflexión.
Mi madre me decía que Don Héctor Suárez estaba casado con una mujer encantadora llamada Pepita Gomís, que ella era maestra y que años atrás había tenido una emisión, que a los niños de una generación más grande que yo les encantaba
Con el paso del tiempo y después de que estudié la carrera de periodismo, tuve la oportunidad de conocer a estas dos celebridades de la televisión en persona y posteriormente entrevistarlos en varias ocasiones, a simple vista Los Suárez- Gomís parecían la familia ideal.
El escándalo y la prensa sensacionalista centró sus reflectores en ellos cuando anunciaron su separación y divorcio después de más de treinta años de matrimonio.
Reporteros de todos los medios hacían guardia y esperaban a la pareja al salir del juzgado en el proceso de divorcio que enfrentaron. Don Héctor Suárez salía corriendo, evadiendo a la prensa. Cómo olvidar al actor abriéndose a camino, entre cámaras y micrófonos sin dar ninguna declaración.
Minutos después salía Pepita Gomís, tranquila, amable siempre dispuesta hablar con los reporteros por difícil que fuera la situación, su comportamiento era el de una dama
“¿Qué paso?, ¿Qué determinó que este matrimonio terminara?”. Muchos años después pude entrar al hogar de los Suárez-Gomis. Logré transportarme en la máquina del tiempo y llegar a la intimidad de esta familia. Todo visto bajo el enfoque de un niño, de un niño llamado Héctor Suárez-Gomís
RELACIÓN PADRES E HIJOS
“Mi hermana y yo ya estábamos acostumbrados cuando salíamos con mi papá, a que él siempre nos cambiara el nombre, Julieta mi hermana se llamaba “CHING… MAD..” y yo me llamaba “PU.. MAD..”… describe arriba del escenario Héctor Suárez Gomís.
Las carcajadas se escuchan al unísono en el foro de “El Café 22” de la Colonia Condesa. Éste tan sólo es un fragmento del monólogo “El pelón en sus tiempos de cólera
Me preguntó,” ¿Cómo podemos reírnos de una situación tan seria?”, “¿Por qué nos da risa, que un padre llame a sus hijos de esta forma?”. Héctor Suárez Gomís no lo hurta, lo hereda. Al igual que su papá, puede divertirnos al presentar en tono de comedia una situación extrema, que está cargada de una incisiva crítica.
A través del monólogo “El pelón en sus tiempos de cólera”, el espectador es un testigo silente, de lo que pasaba en aquella casa de Don Héctor Suárez y de su esposa Pepita Gomís en la década de los setenta.
A través de su voz, de sus gesticulaciones y apenas en un metro cuadrado de escenario y sin ningún elemento de utilería más que unas toallas para secarse el sudor, Héctor Suárez-Gomís es capaz de recrearnos la atmósfera de esa familia tan conocida en México y más allá de nuestras fronteras.
Con una extraordinaria gracia nos presenta a su madre y nos muestra cómo lo reprendía cuando era niño, nos explica que además de ser maestra, Pepita es astróloga entonces cuando él era pequeño y realizaba una travesura, su mamá lo llamaba y le decía: “¡Niño me sacas de mis casillas, debe ser Mercurio que es el planeta de la comunicación que está retrogrado y eso te está afectando.
Héctor Suárez Gomís en tono de comedia, hace una severa crítica a la educación y a la formación que recibió de sus padres y no solamente a los de él, sino a los de toda una generación. Entre carcajadas el actor pide un momento para recapacitar.
Asegura que es, como si fuéramos a una terapia grupal y nos pide que le ayudemos a reconstruir frases con las que fuimos educados, en un juego donde él empieza la oración y la audiencia la termina.
Aquí algunos ejemplos…
“MIENTRAS VIVAS EN ESTA CASA”…”HACES LO QUE YO DIGA”
“GUÁRDATE ESAS LÁGRIMAS”…”PARA EL DÍA QUE YO ME MUERA”
“¿CREES QUE ME REGALAN EL DINERO?”… “¿CREES QUE EL DINERO SE DA EN LOS ÁRBOLES?”
“ESTA ES UNA PLÁTICA DE ADULTOS”, “¿USTEDES QUE HACEN AQUÍ?”
Y entonces Héctor vuelve a cuestionar al público, ¿Acaso no son frases llenas de manipulación y chantaje?, ¿Y por ser niños, entonces no pensábamos, estábamos excluidos de conversaciones inteligentes?, ¿Es esta la forma correcta de tratar a un hijo?
Confiesa que “La navidad” era la época en que sus padres se enfrentaban con más fuerza y lejos de celebrar en familia terminaban en la delegación y arriba de patrullas, tanto él como su hermana muchas veces compartieron la cena con los niños del DIF.
Nos dice que su familia era la más disfuncional de México, claro después de la de Cristian Castro, al grado que sus padres tenían cada quien su propia casa.
Frase tras frase, están cargadas de una feroz crítica, pero todo presentado en tono de comedia, sin embargo, no dejan de ser un golpe a la conciencia.
Finalmente, nos dice que después de treinta años, sus padres se dieron cuenta que pueden ser felices completamente separados, y se convencieron que es lo mejor que cada quien siga su vida. ¡Terminando todo en un inminente divorcio!
Los cuadros familiares se repiten y Héctor está consciente, se justifica y dice: “¿Ahora entienden por qué estoy tan pinche loco?”.
Héctor Suárez Gomís explica que ahora que tiene a una hija, sabe que para ser papá no se estudia, pero evita a toda costa repetir las conductas que a él no le sirvieron para nada.
Cada vez que le piensa decirle a su hija: “Ching…”. Algo lo detiene, reflexiona y dice “¿Y a ti en qué te sirvió ese trato?, ¿Entonces por qué lo ibas a repetir Héctor?”.
Al terminar su actuación, las luces del foro se encienden y la audiencia lo despide con un aplauso de pie.
LA INTIMIDAD DEL CAMERINO
Mi amigo y compañero de profesión, el periodista Víctor Hugo Sánchez es quien me conduce hasta el camerino de Héctor Suárez Gomís. Al reencontrarme con el actor amable me dice: “Ricardo me da gusto que aceptaste mi invitación y qué bueno que pudiste venir”. Lo abrazo y al mismo tiempo le pido que me deje hacerle unas preguntas. Él, inmediatamente accede.
¿Has educado a tu hija, de una forma completamente distinta, a cómo te educaron tus padres?
”Definitivamente, he tratado de no repetir los patrones” y bromea: “No quiero que dentro de 30 años escriba un monólogo y después me pida que yo sea el director de escena”.
¿Y en la pareja, qué sucede Héctor, también has evitado repetir patrones?
Reflexiona por un momento, y honesto responde: “Ahí no puedo, no he avanzado como yo quisiera, tú lo sabes, soy divorciado y al igual que mis padres, puedo vivir en pareja, pero cada quien en su casa, sin embargo, sigo trabajando para mejorar, pero me cuesta mucho trabajo”.
Salimos del camerino, y Héctor empieza a dar autógrafos en la portada de su más reciente libro “El pelón en sus tiempos de cólera”… Yo mientras tanto, observo el foro, converso con mis amigos, intercambio opiniones con Víctor Hugo Sánchez a quien le agradezco todas sus atenciones.
Este foro es un espacio cálido, con capacidad para 60 personas, al salir mesas alumbrados por veladoras dan un toque romántico, reviso la carta para ordenar algo más, y veo que hasta los platillos están relacionados con el espectáculo, por ejemplo, puedes ordenar el merengue Maxine Woodside, la ensalada “La Doña”, que pueden acompañarse con el Martini Ale Barros, o bien el Martini Karla Álvarez, por mencionar sólo algunos ejemplos.
Descubro que Felipe Nájera y Jaime Morales son socios y dueños de este lugar. Hombres que aman el medio artístico y que han buscado otra opción para el entretenimiento en el Ciudad de México.
Felipe Nájera además de ser actor y quizá uno de los mejores imitadores de María Félix, actualmente es director de escena de la telenovela Camaleones. Tanto Jaime Morales, como Felipe Nájera se unen a nuestra conversación, volviéndose una reunión de amigos, donde el tema central es “la variedad de espectáculos que existen en México”. El tiempo parece detenerse y la velada se hace cada vez más agradable.
Finalmente todo lo que empieza, tiene que terminar. Héctor se despide de mí y me deja un saludo: “Ricardo, por favor dales un abrazo a todos los periodistas que tiene Televisa Espectáculos, hacen un trabajo profesional, serio, responsable”.
Definitivamente la velada que viví fue única, por el lugar, por la exquisita comida, por la compañía, por estar rodeado de hombres y mujeres, amigos todos, que aman el medio artístico y en cada detalle lo reflejan.
Por ver como Héctor Suárez Gomís a través de su pluma y de su actuación puede subirnos y hacernos viajar en una máquina de tiempo, ponernos frente a sus padres, las célebres figuras televisivas, sin máscaras, sin caretas, vistas a través de los ojos de un niño que no los deja de cuestionar.
Fue una velada única, porque reí a carcajadas, pero también las situaciones presentadas en tono de comedia en el monologo “El pelón en sus tiempos de cólera” me invitaron a la reflexión y a preguntar ¿Qué nos pasa?
Yo espero sus comentarios y los espero en este mismo lugar dentro de una semana.
Publicado el 05-11-2009 - 22:03
Ricardo Escobar eres el mejor periodista de espectáculos que tiene Televisa. En mujer es Mara Patricia Castañeda y en hombre eres tú. No tengo dudas. ¿Qué espera la empresa para lanzarte a nivel estelar y que te den tu propio programa televisivo?…Señores Ejecutivos de Televisa, ya vieron a este joven, es talentoso, tienen credibilidad y seriedad, es lo que pedimos el público. Ya no hay periodistas de espectáculos ahora salen puros payasos dando noticias…
Ricardo además te auguro que dentro de no muchos años, serás también escritor y de los buenos, tienes gran facilidad para la narrativa y un estilo definido de verdad muchas felicidades.
Roberto Villasana.
Publicado el 05-11-2009 - 10:57
Queridisimo Ric, que rico leerte diario y aqui tambien,. te dejo un abrazo con mucho afecto y a seguir dignificando la profesion por favor,
besos
Claudia
Publicado el 05-11-2009 - 10:34
Ricardo, qué manera de escribir!! Nos dejas con ganas de seguir leyendo!!! No solo plasmas la realidad tal cual es sino además nos involucras emocionalmente!! qué padre!!! y qué bien que escribas de gente como Héctor Suárez Gomís, que es un gran ser humano, actor y escritor!! ya tengo el libro y está increíble, además supe que ¡¡ya es un best seller!!!
Felicidades a los dos!!!
Publicado el 05-11-2009 - 10:34
Ricardo, qué manera de escribir!! Nos dejas con ganas de seguir leyendo!!! No solo plasmas la realidad tal cual es sino además nos ivolucras emocionalmente!! qué padre!!! y qué bien que escribas de gente como Héctor Suárez Gomís, que es un gran ser humano, actor y escritor!! ya tengo el libro y está increíble, además supe que ¡¡ya es un best seller!!!
Felicidades a los dos!!!
Publicado el 03-11-2009 - 21:20
Ricardo, excelente crònica, q te puedo decir que ya no t he dicho alguna vez en el Facebook, te admiro porque eres uno de los pocos PERIODISTAS aqui en Mèxico que dignamente lleva la profesiòn que eligiò, necesitas de YA un programa de Espectàculos.
Espero q el Espectàculo del Sr. Suàrez Gomìz venga pronto a Guadalajara para ir a verlo, y ojalà alguna vez que te des una vuelta por tierras Tapatìas tenga el honor de estrechar tu mano.
Te mando un abrazo
Noè G. Lozada
Publicado el 03-11-2009 - 20:11
Querido Ricardo, además de tu maravillosa crónica, me congratulo de tenerte como amigo, de saberte tan profesional y tan serio, capaz de recrear en este espacio lo que en vedad ocurre cada semana en el café 22, donde Héctor Suárez se presenta desde hace más de un año con un éxito fuera de serie.
Es un honor ser tu amigo y es un honor que haya periodistas como tú, tan profesionales y respetuosos a carta cabal.
El café 22 es un espacio donde te esperamos cada vez que quieras ver, como el de Héctor, un espectáculo de calidad, inteligente y sumamente divertido.
Un fuerte abrazo!