Una ley sorprendente del sanar

Las noticias en los últimos meses, no han sido las más satisfactorias que digamos… En la rama de los espectáculos, el escándalo ha acompañado a los artistas, lo ha tomado de la mano y en algunas ocasiones los ha tirado a la deriva… El otro día, pensaba, ¿cómo es posible que estemos viviendo en un mundo tan deshumanizado, en un mundo en donde lo más importante es ver que le pasa al de enfrente, pero sin tener que meter las narices, no involucrarnos?
Durante una charla con un amigo, le decía, ¡qué barbaro! ¿Cómo se ha muerto gente este ano? Y me decía, deja tú eso, ¿cómo se ha enfermado gente? ¡Y si! Coincidimos en que toda esta hostilidad, es lo que ha provocado las enfermedades…
Me fui a casa, pensando en eso y justo cuando abri mi computadora y cheque mi correo, me encontré con este correo, que mi hermana me había enviado y que les comparto, para que, si les srive en algo, lo apliquen y ¡puedan remediar su situación de salud!
Está un poco largo, pero será de gran ayuda para todos… Sé que esto no tiene nada que ver con los espectáculos, pero es algo que nos dará mucha vida y lo quería compartir con todos ustedes:
Una Ley Sorprendente Del Sanar
Una mujer asombrada dijo a una amiga; “No lo entiendo. Tengo la mejor vecina posible y está muriendo de cáncer. Parece tan injusto, porque ella es una de las personas más amables y dulces que conozco.
La amiga le explico; “Ella puede parecer amable y dulce, pero se está muriendo de cáncer, hay alguna vieja emoción negativa que está literalmente consumiendo las células de su cuerpo. Probablemente hay alguien que odia”.
Cuando la mujer asombrada se repuso; “No, eso no puede ser”, se le aconsejó: “Busca más allá y encontrarás algo o alguien a quien esta persona necesita “perdonar”.
“Siempre donde hay un problema de salud, hay un problema de perdón”. Mas tarde el misterio se aclaró.
La mujer en duda dijo: “Estabas en lo correcto. Me enteré casi por accidente que esta vecina tiene un pariente a quien ella odia violentamente. No se han hablado en 30 años”.
Es sorprendente ver cuánta gente trata de buscar su retorno a la salud sin primero limpiar sus emociones o sentimientos de la causa de su enfermedad. La salud no puede ser aceptada por un cuerpo que está lleno de los venenos de lo imperdonado.
El acto del perdón disuelve las actitudes negativas y las memorias guardadas en los niveles conscientes e inconscientes de la mente.
Perdón no significa que tú tengas que someterte o inclinarte ante quienes tú sientes que te han ofendido. “Perdonar”, literalmente significa el darse por vencido hacia aquello a lo que no debiste llegar en primer lugar. “Perdonar” significa sustituir el sentimiento de dolor, el ganar un sentido de paz y armonía nuevamente.
Tu primer acto de perdón puede no traer el cambio de actitud y de paz que buscas, aunque si traerá mejoramiento. Tú no creaste tales resentimientos con un solo pensamiento negativo. Tampoco un solo pensamiento positivo arrasará con ellos.
Muchas veces, tú tienes que persistir. Tú puedes no estar enterado a que o a quien necesitas “perdonar” en lo pasado o en el presente. No es necesario que lo sepas, aunque continuamente se te revelará, mientras tú invoques el perdón.
El único requisito es que tú deseosamente hables palabras de perdón y deja a esas palabras hacer su trabajo de limpieza. Existe una forma sencilla en la que puedes practicar el perdón. Diariamente medita y habla las siguientes palabras:
• “Todo lo que me ha ofendido, lo perdono.
• Lo que sea que me haya amargado, hecho resentido, infeliz, lo perdono..
• En mi interior y en mi exterior, lo perdono.
• Cosas pasadas, cosas presentes, cosas futuras, las perdono”.
Tú debes “perdonar” los daños y los sufrimientos del pasado y del presente, no tanto por el bien de los demás, sino por el tuyo propio.
Dolor u odio de cualquier tipo desgarran el alma y trabajan en la enfermedad corporal.La enfermedad no podrá ser sanada totalmente, mientras continúes sin “perdonar”.