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Categoría 'Subsidios'

Subsidio antiecológico

Mayo 28, 2008

El Presidente Calderón acaba de anunciar que mantendrá el subsidio a las gasolinas y el diesel, costándole al erario público más de 200 mil millones de pesos este año. Es decir, el gobierno subsidia entre 22% y 37% de cada litro de combustible comprado por los automovilistas, y lo paga con los excedentes petroleros.

Este subsidio, además de distorsionar la economía, crea un incentivo para que contaminemos más. Solo para darnos una idea, en el Valle de México circulan al día unos 3.5 millones de autos particulares, y cada año se suman unos 200,000 más. Lo más grave es que la polución causada por automóviles reduce en 67 días nuestra expectativa de vida cada año (Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM).

Si el precio de la gasolina en México reflejara el precio real, entonces pensaríamos dos veces antes de comprar una camioneta que consume grandes cantidades de gasolina, o de conducir nuestro coche aunque sea para distancias muy cortas, porque nos saldría muy caro.

Mientras, tanto el Presidente Calderón promueve en Honduras la creación de un Fondo Verde para enfrentar los efectos del cambio climático. La idea del Fondo es excelente, pero es incongruente con la decisión de mantener los subsidios a la gasolina y el diesel.

Si queremos realmente hacer algo por el medio ambiente, deberíamos comenzar por casa. Mejorar el transporte público mientras se reduce el subsidio a las gasolinas para promover su uso, serían medidas que contribuirían a reducir nuestro impacto ambiental y mejorar nuestra calidad de vida.

De políticos…

Diciembre 11, 2007

Empezando la semana nos enteramos que el agua va a costar más el próximo año en el D.F. y que va a haber rebaja en los precios de las casetas para estas vacaciones.

A los políticos les gusta tanto repartir subsidios y bajar los precios de los servicios públicos como odian ajustar precios hacia arriba. Sin embargo, aunque el aumento en el precio del agua en la Ciudad de México puede terminar siendo un asunto poco popular es algo que se veía venir y que se observa necesario.

El gobierno del D.F. gasta una fortuna en subsidiar el agua que consumen los capitalinos, que pagamos apenas una pequeña parte del costo real del líquido. Además, el aumento va a ser significativo solo para el pequeño grupo de la población con un consumo alto de agua. Estos pueden buscar estrategias para reducir su consumo y no hay razón de peso para que el resto -a través de nuestros impuestos- subsidiemos sus duchas largas o afición a lavar el auto con manguera. Eso sí, este aumento debe estar acompañado de acciones más sólidas para que todos paguen el agua que usan (algo que no pasa en la actualidad).

En cuanto a la disminución en las cuotas de las autopistas, hay quienes estarán de acuerdo argumentando el pésimo estado en que suelen estar estas. Pueden tener razón, pero si el precio es mayor que el adecuado entonces que el ajuste sea permanente o mejor aún que se mejore el estado de las carreteras.

Los políticos -de izquierda y derecha- tienen poco empacho en manipular los precios de los servicios que controlan. Ahora fue el turno del gobierno federal de tomar una decisión que parece oportunista. Mal andamos si los precios no se definen por el valor de lo adquirido sino por lo que pueden aportar a la popularidad de un político.