¿Regresa la esperanza a la ciudad de México?
Marzo 18, 2009Hace poco comentaba en este espacio sobre las medidas (¿prohibiciones?) adoptadas por el gobierno del D.F. para proteger a los capitalinos. Estas incluían la obligación de usar el cinturón de seguridad, no hablar por celular al conducir, no fumar en espacios cerrados, el alcoholímetro y, más recientemente, la entrada en vigor de la Ley de Establecimientos Mercantiles en bares y antros. Esta última elimina las barra libres, las promociones 2X1 y los “cubetazos”, y además obliga a suspender la venta de bebidas alcohólicas a las 2.30 de la mañana y cerrar a las 3 a.m.
Los empresarios dueños de antos y bares en el D.F. ya reportan una caída del 25% en sus ingresos. Y algunos consumidores mexicanos han migrado hacia el Estado de México, donde la Ley no está vigente, o bien a fiestas caseras y/o clandestinas. Acá ya hemos dicho que para muchos liberales a ultranza, todas estas medidas antentan contra la libertad individual, sin embargo, en un país como México con una escasa cultura cívica y vial es necesario aplicar medidas de este tipo para empezar a cambiar comportamientos. De nada sirve aplicar estas medidas si los mexicanos no comenzamos a mutar hacia prácticas de mayor responsabilidad y conciencia sobre la vida propia y la de otras personas.
La semana pasada se anunció, en el marco del proyecto ”Ciudad Segura”, la instalación de cámaras de video-vigilancia en 8000 puntos de la capital para monitorear delitos y comabatir la criminalidad. Aquí, nuevamente, podrían alzarse voces argumentando los dilemas éticos de grabar de manera permanente a los capitalinos cual Big Brother. Pero como el tema de seguridad es uno de los más preocupantes para los ciudadanos, la urgencia apremia para un gobierno que busca también réditos electorales. En este caso, nuevamente es necesario contar con policías y ministerios públicos eficientes que puedan dar respuesta ágil a las alertas de estos centros de vigilancia y procesen a los posibles delincuentes.
Entonces, resulta evidente que las medidas de seguridad del gobierno del D.F. no rendirán frutos por sí solas, se requiere de cambios de comportamiento entre los ciudadanos y de prácticas entre las autoridades. Mientras eso sucede, ¿ustedes qué opinan de las medidas? ¿se sienten más seguros?



