Otros Blogs:

Categoría 'Consumidores'

Hay cosas que el crédito no puede pagar…

Julio 21, 2008

 

Una tarjeta de crédito gusta de promover el consumo rezando: “Hay cosas que el dinero no puede comprar, para todo lo demás existe…” La realidad es mucho más complicada  ya que el crédito en nuestro país ha rebasado las posibilidades económicas de muchos tarjetahabientes, y por lo tanto es claro que no todo lo puede comprar.

Ya en este espacio he comentado sobre el gran culto al consumo que poseemos los mexicanos, nuestra adicción al crédito a plazos y el uso excesivo de las tarjetas de crédito para financiar el gasto. Citábamos en marzo a E. Quintana alertando sobre el aumento en los últimos tres años de la cartera vencida en casi 97% en términos reales. Hoy en día, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) informa que la cartera vencida de las tarjetas de crédito ascendió a 20 mil 601 millones de pesos. Así mismo, un poco más de 56 mil mexicanos serán enviados al Buró de Crédito este año.

Nos preguntábamos entonces a quién había que culpar: ¿a los consumidores por gastar más allá de sus posibilidades financiando su consumo vía crédito, o a los bancos que otorgan créditos a diestra y siniestra? La respuesta es a ambos.

Las medidas para corregir el rumbo ya están en marcha. Los bancos ya  anunciaron a finales del mes pasado la intención de otorgar créditos con mayor atención y cuidado, así como la necesidad de restringir las líneas de crédito para disminuir los niveles de morosidad. Por el lado de los consumidores, la Secretaría de Hacienda anunció hace un par de semanas el lanzamiento de una campaña para promover una cultura financiera entre los mexicanos para el uso más razonable del crédito. Más vale tarde que nunca…

tarjeta_pagando1.jpg

Imagen: Condusef

¿Y tú, eres buen consumidor?

Noviembre 28, 2007

Si quisieras saber cuál es tu consumo real (en minutos y segundos) de tiempo-aire celular o tu consumo de electricidad ¿qué harías? ¿quién te va a proveer esa información? Y mejor ni preguntar quién va a responder si la mercancía en un pedido llega dañada, si el tiempo de entrega de un producto se demora, o si la compañía de cable te deja sin señal durante varios días, negando que existe una falla técnica de su parte.

Estas son preguntas a las que un consumidor debería poder obtener respuestas y acciones de parte de las compañías. Sin embargo, en México este rara vez es el caso. Vivimos en un país donde los proveedores de servicios siempre tienen la ventaja, frente a un consumidor con pocos recursos para reclamar sus derechos.

Es cierto que tenemos una Procuraduría de Defensa del Consumidor (Profeco) y que ha habido avances. Por ejemplo, de ahora en adelante como consumidores podremos optar por no recibir esas llamadas inoportunas una mañana de sábado ofreciéndonos tal o cual producto o servicio que no solicitamos. Existen además, organizaciones como ALCONSUMIDOR que están trabajando para darle más herramientas a los consumidores.

Sin embargo, si bien existen pocos incentivos para defendernos como consumidores: ni existe la posibilidad de hacerlo a través de una acción civil, y pocos de nosotros estamos en capacidad de pagar un juicio ordinario individual en contra de un proveedor abusivo, también es cierto que mientras no asumamos una actitud de consumidor responsable, que exige sus derechos y busca respuestas contundentes de proveedores y autoridades responsables, los cambios institucionales por sí solos no nos rescatarán de los excesos que sufrimos.