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¿Cuánto cuesta tu voto?

 

Un artículo reciente titulado “Democracia iPod” reporta los alarmantes resultados de una encuesta realizada a estudiantes de la Universidad de Nueva York: dos tercios cambiarían su derecho a votar en la próxima elección por el pago de un año de colegiatura; 20% de ellos renunciaría a su derecho a votar por el próximo presidente a cambio de un iPod nuevo; mientras que la mitad vendería su derecho a votar de por vida por un millón de dólares.  Este es un indicador preocupante en un país considerado como la democracia por excelencia, y sobre todo, entre un grupo de individuos (estudiantes de NYU) que supondríamos valora su derecho a votar por sobre todas las cosas. (ver artículo http://article.nationalreview.com/?q=N2MwNjE0YjAyZTcwMTYxMjc1YmVkMDc2MTFiODE5NTU)

Si la realidad del valor de la democracia estadounidense pinta tan mal, ¿cuál será el panorama para una democracia tan reciente como la mexicana y para ciudadanos tan poco encantados con el fervor democrático y sus virtudes?

Todos conocemos de las estrategias electorales a nivel local donde políticos invitan a los votantes a una buena “tamaliza” (o taquiza si es el caso) previa a la elección, o les regalan lavadoras, licuadoras y cuan demás artículos electrodomésticos para asegurarse el favor ciudadano en las urnas. Para otros votantes, las promesas de ayuda o bienestar futuros son suficientes para ceder su derecho a elegir a aquellos que habrán de gobernarlos. En nuestro país, los políticos han sabido lucrar con las esperanzas, carencias y necesidades de la gente para comprarles a un precio bajísimo su invaluable voto.

Sin embargo, el poco valor otorgado por algunos ciudadanos a su derecho a votar, podría provenir simplemente de la percepción de que su voto no cuenta en realidad para cambiar las cosas, para hacer oír sus demandas y hacer valer sus opiniones en el ejercicio de poder. Si es así, cualquier precio será bueno para un ciudadano que tiene poco que perder vendiendo su voto y todavía menos que ganar si lo ejerciera informada y decididamente. 

Nuestro derecho a votar es algo que jamás debería venderse, intercambiarse, cederse o subastarse por algún precio menor que el del propio derecho a elegir gobierno. Sin embargo, la realidad es mucho menos prometedora en países como el nuestro con democracias tan débiles y demócratas tan poco convencidos. ¿Tú por cuánto estarías dispuesto a entregar tu derecho a votar?

16 Respuestas para “¿Cuánto cuesta tu voto?”

Pagina: 1 2 » Mostrar todos los comentarios

  1. pereza Dice:

    Aqui esta la respuesta de los internautas:

    http://www.cuantovaletuvoto.es

  2. Arturo C. Barbabosa Dice:

    No me atrevería a pensar que lleguen o llegaran a regalar lavadoras por un voto, al contrario, afirmaría que venden e imponen un producto a un consumidor hambriento de ideas que no son “propias”.

    Estos conceptos del “voto” y “democracia” los puedes ver reflejado en otros aspectos de la sociedad mexicana y estadounidense, en donde más que un ideal, se persigue un bienestar temporal, y peor aún, un bienestar en el discurso, en la idea. La sociedad estadounidense está enfrascada en consumismo y en egocentrismo; pero en cambio la sociedad en México se encuentra atascada en la mediocridad y la creciente plaga de la “ignorancia conformista”.

    Trato de pensar como un mexicano promedio, ganando salario mínimo, viviendo y pagando una vivenda de interés social, bombardeado por medios de comunicación sin escrúpulos y con el fin común de embrutecer aún más a los de mi especie, sin un futuro más allá de mi presente y sin la sana calidad de vida que todo ser humano debe poseer… ¡Vaya que acepto la lavadora o la tamaliza!

    Creo que el verdadero sentido de la “democracia” lo entenderemos cuando aquél individuo entienda sus proyectos y metas, cuando sepa vivir en comunidad y exista un verdadero sentido de pertenencia, cuando se sienta incluído, pero en acciones y no en el simple discurso político-estratégico.

    Por tanto, no creo que México sea una democracia joven, ya que considero que no vivimos en democracia, y aún falta mucho para acercarnos a ese esquema.

    ¡Felicidades por tu nota!

  3. Francisco Uribe Dice:

    Yo mi voto lo cambio porque México gane el mundial o porque el Cruz Azul le gane al América.

    Si tengo que elegir entre tres megalómanos que buscan el poder por el poder y que están dispuestos a vender al país una vez que llegan al poder, sinceramente prefiero cambiar mi voto por una torta de tamal o un atole.

    Más importante que el derecho a votar, es el derecho a no tener políticos corruptos o ineptos. El bien común no se obtiene mediante concursos de popularidad.

  4. tere Dice:

    Estamos en el mejor momento para empezar a politizar a la gente, el movimiento social que se ha generado en consecuencia de tantos años de abuso por parte del gobierno en todas sus jerarquias, esta empezando a tomar forma, es momento de alentar a la informacion independiente, al convivio y al a interacción con gente donde medie el respeto para ir creando una verdadera conciencia y politizarnos, solo asi sabremos la importancia del voto, desfortunadmante en un pais en donde mas de la mitad de sus pobladores son pobes, podrian vender cualquier cosa a cambio de lo mas elemental, pero lo que me asombra es que en U.S. la necesidad de vender un voto sea tan barata, ya quisiera verlos viviendo en la sierra tarahumara,,,, maricas…
    Bueno me sali del tema! perdon mariana muy buen articulo me llamó mucho la atención, yo escribo algunos a ver si luego nos ponemos en contacto.
    tere

  5. Cratos Dice:

    La libertad es más que un voto. Prefiero gozar de una serie de garantías de seguridad y bienes públicos a estar en una electocracia. ¿De que sirve un sistema electoral con un costo tan alto al contribuyente si las carencias más básicas siguen sin atenderse? Construyamos un nuevo pacto que no sea dependiente de un líder. ¿Qué mejor que unas instituciones donde todos los principales cargos (subsecretarios, directores de área) entren en un boleta electoral (con garantia de reelección indefinida) y sean votados simplemente por aquellos que participan de la economía y pagan impuestos? (Alas, si existiera un verdadero servicio civil de carrera nos evitaríamos tantos golpes de cabeza). La idea de permitir que cualquier hijo de vecino tenga la oportunidad de participar es lo que nos lleva a tan “altos niveles de abstencionismo”. El artículo demuestra que, precisamente, tendría que eliminarse el derecho al voto de los “universitarios”. Que no se quejen, o contribuyan, a la vida política hasta que aporten económicamente a la sociedad.

  6. Sarai GM Dice:

    Seguir llamando “democracia” al régimen estadounidense y más aún “la democracia por excelencia” es una aberración. Basta analizar (no a través de los medios) los eventos iniciados por dicho país en los últimos 10 años.

    La comparación, entonces, es bastante tendenciosa pues, de algún modo, reafirma la idea de la “nueva democracia mexicana” como sinónimo de “populismo”.

    Esto, aunado a la errada concepción de “gobierno” como aquel grupo de personas que RESOLVERÁ nuestro devenir, generan la devaluación del voto, la cesión de esta obligación y la postura comodina que tan familiar nos parece.

    Concienciarnos de la responsabilidad que tenemos ante el futuro de nuestro país nos mostrará que las condiciones particulares de cada nación determinan la forma que debe tomar su verdadera democracia. De este modo caeremos en cuenta que, quien lleva la sartén por el mango somos nosotros y la “venta”, más que de derechos, de obligaciones podrá ser erradicada.

    No hay otro camino que la información y la promoción del análisis real, no fundamentado en conclusiones mediáticas.

  7. Mariana Dice:

    El Derecho de elección, la posibilidad de elegir en cualquier rubro no debería venderse, tomar la desición de vender lo que opinas con el fin de tener un bien material solo habla de alguien que estaría dispuesto a cambiar de opinión conforme vaya la marea, cierto es cuestion de educación, pero también es la forma en la que se expresa la actitud y el respeto hacia tus propios pensamientos.

    Este artículo entre líneas deja mas que una reflexión, considero que plasma cuanto retroceso se esta teniendo en un mundo globalizado en donde la valía de la libertad de voto esta a la venta en equivalencia al cambio de bando por un signo de pesos.

  8. Rodrigo Dice:

    Aquí tantos y tantos lo cambiarían por mucho menos que un iPod, tal vez por mucho menos que unos pesos, una gorra, una playera, una torta. El voto se convierte, por necesidad, ignorancia o engaño, en unidad de cambio más que en derecho u obligación cuando un sistema político-electoral -como el nuestro, está podrido de raíz.

    Lo triste sería pensar que, por el simple hecho de ejercerlo, transitaríamos francos a la democracia. El ejercicio de la ciudadanía en democracia va más alla del ejercicio del voto, claro, en sociedades libres, de ciudadanos libres y plenos. Implica participar, involucrse en lo público. Falta demasiado.

    Cuando la pobreza sobrepasa a la vanidad, el voto, aquí igual que allá, vale bien para, más que cambiar de político o partido, salir al paso en el día a día. El problema es otro.

  9. Americasupapá Dice:

    Estamos hablando de dos cosas diferentes. Habría que comparar el derecho a votar con algún otro derecho pero no con dinero.

  10. Marco Romero Dice:

    Es difícil pensar que el tan buscado sistema democrático refleje una carencia de virtudes tan grande como de quienes lo pregonan.
    La compra del voto no es mas que el resultado del fracaso al sistema mexicano y es que ahora(se supone) existen varias democracias dentro de la democracia misma.
    Estos niveles de populismo de parte de los diferentes partidos políticos no solo nos cuestionan la verdadera finalidad de un gobierno democrático sino supone un retroceso inmediato a la carencia del mas necesitado, a la compra de la dignidad por pan y a la promesa de un techo que por derecho les corresponde.

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